Durante años, la hidroquinona fue el estándar de oro en tratamientos despigmentantes, pero hoy la dermatología evoluciona hacia ingredientes más seguros, eficaces y sostenibles para la piel, como el ácido tranexámico.
La hiperpigmentación es una de las principales preocupaciones dermatológicas: manchas solares, melasma y marcas postinflamatorias afectan la uniformidad del tono y la confianza en la piel.
¿Qué es el ácido tranexámico?
El ácido tranexámico es un activo de origen sintético, inicialmente utilizado en medicina para controlar el sangrado. En dermatología, se ha consolidado como un potente despigmentante gracias a su capacidad para interrumpir los mecanismos que producen la hiperpigmentación, especialmente en el melasma.
A diferencia de otros activos, no actúa de forma agresiva sobre la melanina, sino que regula los procesos inflamatorios y vasculares que estimulan su producción.
¿Por qué el ácido tranexámico es clave en las nuevas rutinas despigmentantes?
La tendencia actual en dermatología busca resultados progresivos sin dañar la barrera cutánea. En este enfoque, el ácido tranexámico destaca por:
- Reducir la aparición de manchas sin irritar
- Ser apto para pieles sensibles
- Poder utilizarse de forma continua
- Mejorar la tolerancia en tratamientos a largo plazo
Beneficios del ácido tranexámico en la piel
- Ayuda a aclarar manchas y melasma
- Disminuye la inflamación asociada a la pigmentación
- Mejora la uniformidad del tono
- Fortalece la barrera cutánea
- Reduce el riesgo de irritación y rebote
¿Cómo incorporar el ácido tranexámico en tu rutina?
Generalmente se encuentra en sueros o cremas con concentraciones del 2% al 5%. Puede usarse:
- De día y/o noche, según la fórmula
- Combinado con niacinamida, ácido kójico o vitamina C
- Siempre acompañado de protector solar de amplio espectro
La constancia es clave para ver resultados visibles.
¿La hidroquinona ya no se usa?
No. La hidroquinona sigue siendo una opción válida en tratamientos médicos específicos. Sin embargo, ya no es la primera elección para el uso cotidiano, debido a su potencial irritante y a las restricciones en muchos países.
Las nuevas rutinas despigmentantes apuestan por activos inteligentes, eficaces y respetuosos con la piel. El ácido tranexámico representa esta evolución: trata las manchas desde su origen, con menor riesgo y mejor tolerancia, convirtiéndose en una alternativa moderna y segura frente a la hidroquinona.
Antes de iniciar cualquier tratamiento despigmentante, lo ideal es consultar con un dermatólogo para personalizar la rutina y obtener resultados duraderos.
Siempre recuerda consultar con tu dermatólogo de confianza antes de iniciar cualquier tratamiento o rutina de cuidado de la piel. Tu salud merece atención profesional.



